El poder de la acción

Estuve tentado de dedicar esta tercera entrega de la trilogía del Poder al silencio, pero tuve una revelación hace poco… tras la que abandoné mi estrategia de relajación y reflexión, coronada por mi práctica habitual de yoga y por estar más calmado de lo normal… dejé de fumar y dupliqué mi potencia de entrenamiento físico: me apunté a boxeo. A veces lo que necesitamos es un buen empujón desde dentro que nos haga sacar lo mejor de nosotros e ir on fire con la vida. De esta forma, desde mi humilde perspectiva, se pueden conseguir más cosas que si solo pensamos en las ideas pero no nos ponemos manos a la obra.

La acción es lo que hace que las personas sigamos pendientes de una película, libro, serie, deporte o videoclip, por poner ejemplos. No me refiero a acción en el sentido de la ciencia ficción y los efectos especiales, sino en un sentido más eventual: cuando ocurren cosas es cuando estamos motivados y nos sentimos enganchados. Cuando pasamos a la acción, salimos de la cama y le decimos a la vida que tenemos ganas de llegar a donde nos proponemos… ahí es cuando las cosas se ponen interesantes y descubrimos que sabemos hacer las cosas. La quietud es bonita y ayuda a darse cuenta de cosas, pero la acción es la que hace florecer todo el universo alrededor de nuestros deseos. Aprovechemos.

Más de uno pensará que no sabe hacer las cosas porque el pasado se ha ocupado con diversos fracasos de destrozar sus sueños y oportunidades de progresar. Pues bien, si algo he aprendido en estos últimos años, desde que terminé la carrera… es que quien no se atreve a hacer cosas, aunque pueda correr el riesgo de hacer el ridículo o asumir responsabilidades que puedan llegar a estresarnos, no llega a ningún sitio. ¿Tienes una idea, un proyecto de vida? ¿Crees que de locos? Da igual, es cuestión de que uno mismo crea en que se puede conseguir y disfrutar de ello. También tiene que ver con cuánto tiempo voy a dejar pasar hasta dar el paso de empezar a convertirme en la persona que quiero ser.

¿Cuánto tiempo va a pasar? ¿Puedo empezar hoy? Por supuesto.

Lights, camera… ACTION!

El poder de la palabra

Hace tiempo que no escribo por aquí. El silencio se apoderó de este blog, soy muy consciente de ello. Pero no ha sido por falta de cosas que contar, sino por falta de orden en el qué contar y cómo. Ya estoy de vuelta, bien cargadito de ideas. ¡Prometo un 2013 repleto de posts!

Como ya os dije en la entrega anterior, la música puede ser algo que amanse a las fieras en tiempos revueltos, pero también hace falta algo que nos haga liberar todo lo que llevamos dentro: la palabra. Creo que el don de comunicarnos que se nos es concedido al nacer es algo maravilloso que todos deberíamos explorar y cuidar.

Yo, en mi caso, he estado investigando sobre formas más amables de comunicar, que no manchen los muros de los demás y que me lleven a expresar lo que deseo comunicar sin necesidad de estar constantemente utilizando la ironía, el símil o la metáfora, como he venido haciendo durante muchísimo tiempo. Y ahora soy consciente de toda la contaminación verbal que soportamos diariamente cuando abrimos cualquier red social.

Por ejemplo, pensemos en esa persona que queremos ser, por una parte, la que nosotros mismos tenemos construida en la mente. Y por otra, en la que proyectamos con nuestras palabras cuando tuiteamos o facebookeamos. Nos sorprenderemos al ver que no se parecen en nada: hay que tener sumo cuidado con el uso de las figuras retóricas, porque puede que inconscientemente estemos creando rechazo en los demás con nuestras palabras cargadas de negatividad.

Transformar frases negativas en postivas creo que es una de las primeras fases que podríamos llevar a cabo. ¿Estás seguro de que no vales nada y que no vas a poder? Si solo piensas en que va a venir la desgracia, al final viene. Hay que tener cuidado con todo lo que deseamos (ya lo comuniquemos o no; si lo comunicamos a los demás, la desgracia es doble, porque ya no es que tú mismo no te lo creas, es que los demás tampoco creerán en tí. Hay que ser consciente del efecto boomerang de la palabra).

Con esto lo que quiero decir es que a diario entro a Twitter y a Facebook… y me sorprendo al ver cómo se malgasta una energía descomunal en ahondar en heridas, comunicar violentamente mediante chorrocientas figuras retóricas, ya sean acompañadas de imágenes o sin ellas. El resultado es que no aguanto más de 3 minutos seguidos leyendo el timeline o muro a veces. La palabra es un don que todos tenemos como seres humanos y no es tan difícil de cuidar. Simplemente hay que preguntarse un poquito:

¿Estoy hiriendo a alguien con mis palabras? ¿Es eso lo que quiero en la vida?

Probablemente muchos quieran un respeto por sí mismos (y/o por parte de los demás) que nunca conseguirán si no cambian las negaciones de su propia vida. La palabra es nuestra mejor arma. Aprendamos a usarla.

Para quien quiera, recomiendo profundizar más sobre la Comunicación No Violenta, pinchando en el enlace anterior encontraréis un cuaderno de ejercicios muy divertido para ello :)

El poder de la música

A veces nos sentimos en tormentas de las que no podemos escapar. Esas tormentas pueden estar motivadas por falta de trabajo o más trabajo del que podemos asimilar, amores o desamores, problemas familiares o económicos. pero si nos ponemos a mirar a nuestro alrededor, siempre encontraremos a alguien que esté peor. Y en ocasiones estamos solos, sin poder expresar todo lo que sentimos y nos derrumbamos. Pues bien, a veces está bien recurrir a esos discos, cancones y artistas que nos hacen que recuperemos la inspiración para volver a creer en nosotros y calmar un poco las aguas.

Nuestros problemas no nos los va a solucionar la música simplemente, está claro, pero a veces cantando nuestra canción favorita o dándonos un concierto de nuestro artista favorito mientras vamos de camino al trabajo podemos conseguir ver un poco de luz, sonreir un poquito o incluso obtener una idea milagrosa que nos descubra la salida del laberinto. Es ahí cuando rescato las palabras de una amiga que me dijo que “La música nos salva” y le doy la razón. Aunque solo sea durante los 45 minutos que dure un disco, o un día entero si nos lo montamos bien. El caso es que funciona, y que no está bien canalizar las frustraciones y las malas energías en latigarnos y forzarnos a ir a peor. Lo que tenemos que hacer es dejar que las artes nos influyan y podamos escuchar a nuestro cuerpo reaccionar a unas notas musicales que nos hacen bien.

Del mismo modo, a veces incluso no tenemos ganas de escuchar nada y simplemente queremos silencio. Yo mismo también he experimentado con la meditación y puedo decir que también funciona lo de abstraerse de todo y estar en silencio para calmarnos. El silencio también es parte de la música.

Este mes tampoco os quiero aburrir mucho, seré más breve. Simplemente me gustaría recalcar en que todos deberíamos encontrar ese oasis de felicidad temporal o sostenida a través de la música, algo que nos une a todos. Ya sea del género que sea. Disfrutemos de todo lo que nos puede aportar y seamos más felices, aunque cuando se acabe la canción todos los problemas vuelvan a salir a la superficie. Dejar fluir el cuerpo con la música es un lujo que podemos conseguir muy fácilmente hoy en día. Y a lo mejor no te funciona la misma música que a tus amigos. Es simplemente una cuestión de ir explorando.

En momentos de soledad, la música puede ser nuestra mejor aliada, esa mejor amiga que te da consejos en forma de letras, voces y melodías. Escuchémosla.

Esta fue mi última columna para Must! Magazine (número 37 – diciembre 2012), que puedes leer en la versión online de la revista aquí

Put your hands on my skin.

Estamos ante un disco que marcó un antes y un después en la trayectoria de esta rubia que se ha ido bebido los vientos desde hace ya décadas: Ray of Light. Esconde un sonido que se aleja mucho de lo que hacía anteriormente y también pienso que está muy por encima de lo que hace actualmente. Me gustaría volver a escuchar a Madonna en esta tesitura. Considero que fue su despertar, el disco en el que hizo algo diferente a lo que tenía acostumbrados a todos, marcando el listón muy alto con un disco comercial a la vez que introduciendo más elementos experimentales e hizo lo que le dio la gana, disfrutándolo… que es lo importante.

Para mí, este disco además fue el disco con el que empecé a seguirla, antes ya la conocía por las míticas canciones de siempre, pero Ray of Light fue un gran empujón para mí en todos los sentidos… en una época en la que necesitaba ser salvado por la música, con 11 años. Fue Frozen la que consiguió que me enganchara (como a muchos otros) pero el resto del disco tiene joyas escondidas como esta, una de mis favoritas: Skin.

Madonna – Skin

Escúchala en Spotify

Do I know you from somewhere?
Why do you leave me wanting more?
Why do all the things I say
Sound like the stupid things I’ve said before?

Put your hand on my skin
Put your hand on my skin
Put your hand on my skin

Kiss me, I’m dying
Put your hand on my skin
I close my eyes
I need to make a connection
I’m walking on a thin line
I close my eyes
I close my eyes

Touch me, I’m trying
To see inside of your soul
I’ve got this thing
I want to make a correction
I’m not like this all the time
You’ve got this thing
You’ve got this thing

Kiss me, I’m dying
Put your hand on my skin
I close my eyes
I need to have your protection
I close my eyes
I close your eyes

(Kiss, kiss, kiss me)

Kiss me, I’m dying
Touch me, I’m trying, ohhh
I’m not like this all the time
I’m not like this all the time

Put your hand on my skin
Put your hand on my skin
Put your hand on my skin

Touch me, I’m trying, ohhh
Put your hand on my skin
Put your hand on my skin

I’m not like this all the time
I’m not like this all the time
I’m not like this all the time

Right back at ya!

He decidido volver, porque ya las vacaciones me estaban sentando demasiado bien; tenía mono de trabajar otra vez. Vuelta a Barcelona, mi casa. Vuelta al trabajo. Vuelta a ver a las personas que me importan en esta ciudad que tan bien me ha acogido y en la que en cuestión de días haré un año viviendo.

Septiembre y “curso” nuevo (echo de menos la vida de estudiante de vez en cuando, si os digo la verdad) con nuevas aventuras personales y profesionales. Y con el 4×20 de Fnac que ya casi toca a su fin, pero yo me he animado y me he traído unas cuantas a casa: Romeo + Julieta, All That Jazz, Watchmen y Manhattan. De la primera tengo vagos recuerdos de haberla visto en el colegio de pasada, las demás han sido recomendaciones constantes en mi vida en los últimos años… así que a ver qué pasa.

Por otra parte, también tengo pendiente hacer una lista de series que retomar e iniciar; no veo el momento, con todo lo que tengo encima.

Cada día que pasa aprendo más del ser humano, de sus estupideces (TwitterFacebook & Co a veces son los ejemplos más claros aunque no los mejores, hay que tomar las redes sociales como lo que son en cada contexto y tampoco hacer películas innecesarias con todo lo que se lee; muchos juegan solo a ser un personaje, otros ni lo saben y por descuido hablan más de la cuenta haciendo de las redes sociales un patio de vecinas insoportable) y de las relaciones interpersonales, ese gran mundo que parece que nunca se resolverá.

A veces nos dejamos guiar por senderos que no son los adecuados con algunas personas creyendo que es lo bueno en ese momento -sin llegar a serlo realmente-, pero está bien que cada uno vaya descubriendo su propio camino por sí mismo con el tiempo, respetando a los demás y haciendo las cosas bien (lo que nos hace sentir bien a nosotros mismos, no a los demás).

Preguntaos a vosotros mismos: ¿Qué quiero yo para este nuevo curso? Y no valen medias tintas. Seguro que tenéis algo en vuestro interior que os gustaría hacer. Pensad al menos en una cosa, no tienen por qué ser 20. Puede que sea misión imposible: no lo es. El que quiere algo, lo puede conseguir.

My Summer starring…

Este último mes he estado a mil historias que me han mantenido lejos de este blog, pero también me he desconectado mucho del mundo exterior. No obstante, para compensar, he estado viviendo rodeado de mucha música, algunas series y alguna que otra película. Se me olvidarán algunas, pero aquí van:

Happy Endings. Linkin Park. Spice Girls. Melanie C. Rizzoli & Isles. Don’t Trust the B—- in Apartment 23. Drive. Glasvegas. Sheryl Crow. Bright Light Bright Light. Cheryl. My Chemical Romance. 2 Freak Guys. Lana del Rey. Nelly Furtado. Janet Jackson. Gossip. Namie Amuro. Tengo ganas de ti. Girls. Vetusta Morla. Love of LesbianBjörk.

¡Y espero que la lista siga creciendo!

La cultura del “double-check” y en lo que nos estamos convirtiendo sin darnos cuenta

Internet ha cambiado nuestras vidas. Es una realidad como una catedral. Para muchos ha sido una salvación (entre ellos me incluyo), aunque no todo en el monte es orégano. Me gustaría hablaros de todas las cosas que veo últimamente y que no me apasionan de toda esta burbuja social 2.0 en la que nos hemos introducido poco a poco pero a pasos agigantados.

Pienso que aquí cada uno es el responsable principal de su propia marca personal y está en nuestras manos el saber manejarla mediante los canales que hay a nuestra disposición (cada vez más): Facebook, Twitter, Foursquare, Instagram, Tumblr, LinkedIn, Pinterest, Path, Whatsapp o incluso otras que no mencionaré aquí… Pero luego los demás también recopilan y crean una imagen global de las personas que a veces no se corresponde con lo que nosotros pensamos que podrían tener. ¿Por qué? Yo pienso que muchas veces se nos escapa el control y no somos conscientes de que lo que publicamos trasciende las barreras de lo virtual y que todo influye en la imagen que construimos de nosotros mismos. Las personas que nos siguen tienen memoria y simplemente borrar un estado o una foto de Facebook no implica que nuestra huella cambie.

Hoy en día cada vez veo más difícil separar lo personal de lo profesional en la red, no creo en que haya que ser “otra persona” en el 2.0. Hay algunas personas que sí, y se crean su personalidad virtual en la que son de una forma. Pero luego, con toda la integración de los smartphones en nuestras vidas con todas las apps que nos ayudan en nuestro día a día, se va mostrando cómo somos en la realidad: el 1.0 y el 2.0 se entrelazan y cuanto antes seamos conscientes de que todo lo que hacemos en la red, cuenta para la vida offline, mejor.

Hace años, Internet era un refugio, una escapatoria de “la vida offline” para los más tímidos. Hoy es un Gran Hermano del que es imposible salir. Ya no se puede ser tan hermético y proteger la privacidad para que nadie sepa lo que haces.

¿Hasta dónde vamos a llegar? Pienso que habría que educar a las personas para que sepan separar lo publicable de lo no publicable, proteger sus vidas privadas de alguna forma. No creo que a todos tus followers les interese ver una foto tuya con la ropa interior por los tobillos dando a entender que Mr. Roca es muy simpático.

Y que conste que de todo esto hablo habiendo sido yo uno de los mayores publicadores de su vida privada, sin quitarme culpas. Porque yo también he tenido lo mío. Pero ahora soy consciente de que mi vida no la tiene que saber todo el mundo y de todas las maneras. Antes quizá, la fiebre por lo social me tenía abducido y pensaba que “todos eran mis amigos”. Mentira.

Under The Sun

Simplemente, un buen tema para empezar el verano con buenas vibraciones. Esto es lo que me está animando lo que llevamos de semana: Under The Sun, el corte de apertura y el segundo single del por fin nuevo disco de Cheryl a secas (ya conocida de sobra por todos como Cheryl Cole), A Million Lights:

We all get lonely days
Get stuck in the fade
I can see the sun is shining bright right on through the haze
I complain to say
Is this really my life
Now that I’m over you, and I’m sober too
I can finally feel alive
But I won’t give you my heart, cause it don’t break twice
Just to let you know, let you know
And if you play the part, and play it real nice
Baby I’ll let go, I’ll let go

I’m sure you’ll tell me anything under the sun
Like how you think I’m special and the only one
Cause normally I’ll probably just get up and run
But you looking so damn good to me under the sun
Under the sun….

Are we on the same page? Don’t need to play
All these games just to get a little feel of sunshine on my face
And I got paid, today, is this really my life
Now that I’m over you, and I’m sober too
I can finally feel alive
But I won’t give you my heart, cause it don’t break twice
Just to let you know, let you know
And if you play the part, and play it real nice
Baby I’ll let go, I’ll let go

I’m sure you’ll tell me anything under the sun
Like how you think I’m special and the only one
Cause normally I’ll probably just get up and run
But you looking so damn good to me under the sun

Well do you get, do you get what I need, na na na
Could you show me something that I want to see, na na na
And maybe you can get underneath, na na na
If you watch the sun go down on me, na na na
Go down on me!

I’m sure you’ll tell me anything under the sun
Like how you think I’m special and the only one
Cause normally I’ll probably just get up and run
But you looking so damn good to me under the sun

Let It Go

Normalmente suelo maquetar Must! Magazine con música y un poco de luz, ya sea procedente del sol, de lámparas o de velas (frutos rojos de IKEA; con esas triunfas)… Me ayuda a entrar en mi mundo de concentración. Y en esta ocasión, el nuevo disco de la británica Alexandra Burke, Heartbreak On Hold, ha sido una de las inspiraciones (junto con Un Día Extraordinario de Marlango y Magic Hours de Scissor Sisters).

Os dejo con el single Let It Go, atención al Tube londinense en el vídeo, me encanta:

La letra de la canción es un regalo, porque considero que va perfectamente con lo que se necesita ahora mismo: positividad y buen rollo, dejar salir lo bueno de nosotros.

Sometimes life seems impossible
When our dreams just fade away
We get caught up in the little things
Lose ourselves along the way

Let it go, go, go, go
Let it all go
Let it go, go, go, go
Let it all go

Time can be the perfect remedy
Let love the lead the way
So feel you heart, let it show
Give it just a little more
Come on baby, bring the back light

When life is hard, let it fly
Put your hands up to the sky
Come on baby, bring the back light

Let it go, go, go, go
Let it all go
Let it go, go, go, go
Let it all go

Switch it up, come on make it worth it
Gonna live life our own way
Yeah there’s struggle, there’s trouble
But so much beauty along the way

Let it go, go, go, go
Let it all go
Let it go, go, go, go
Let it all go

Time can be the perfect remedy
Let love the lead the way
So feel you heart, let it show
Give it just a little more
Come on baby, bring the back light

When life is hard, let it fly
Put your hands up to the sky
Come on baby, bring the back light

Let it go, go, go, go
Let it all go
Let it go, go, go, go
Let it all go

Come on baby, bring the back light

So feel your heart, let it show
Give it just a little more

When life is hard, let it fly
Put your hands up to the sky

So feel you heart, let it show
Give it just a little more
Come on baby, bring the back light

When life is hard, let it fly
Put your hands up to the sky
Come on baby, bring the back light

Let it go, go, go, go
Let it all go
Let it go, go, go, go
Let it all go

Esos discos que me llevan a casa

Y no hablo de una casa física, sino de la casa emocional de cada uno de nosotros. De esos que los escuchas y entras en tu propio universo, te dejas llevar por la música, la voz, las letras, las emociones que te transmiten. Yo tengo unos cuantos y hoy os voy a presentar tres de ellos. Pinchando en los títulos y las portadas podrás escucharlos en Spotify

Natalie Imbruglia – White Lilies Island (2001)

Sheryl Crow – Sheryl Crow (1996)

Najwa – Walkabout (2005)

Cada uno de ellos apareció en mi vida en un momento concreto, y los he listado en orden cronológico según aparición en ella, no en el mercado (aunque entre paréntesis figuren sus años de publicación);

El primero de ellos es el segundo álbum de la archiconocida cantante de “Torn“; le cogí tanto cariño por toda la compañía que me hizo cuando lo escuchaba en su día allá por 2001 que ya es un Must! en mi vida cada vez que me encuentro con el día tonto, es ese disco que me pongo para recordar que hubo una época en la que estaba peor, de la que por suerte salí.

Highlights: That Day, Do You Love?, Beauty On The Fire, Come September, Talk In Tongues, Satellite

El segundo es el disco homónimo de Sheryl Crow, que está lleno de canciones conocidas y que no defraudará a nadie. If It Makes You Happy es uno de los highlights. Aunque a mí la que me marcó realmente fue A Change (Would Do You Good); es el disco que me encaminó a empezar a buscar un poco de positividad y estar más animado, allá por 2004… Aún hoy me lo pongo y recuerdo por qué es importante para mí y por dónde tengo que ir para seguir adelante. Porque no hay nada raro en todos los que hemos ido alguna vez solos al cine o a cenar, en compañía de nosotros mismos. Es algo que hay que asumir, porque cuanto antes sepamos que vamos a tener que vivir con nosotros mismos toda nuestra vida, mucho mejor. Lo mejor es aprender a no depender de nadie emocionalmente; a veces un disco, una canción… te ayuda a encontrar ese punto o al menos ver un poco de luz.

Highlights: Maybe Angels, A Change Would Do You Good, If It Makes You Happy, Redemption SongThe Book, Ordinary Morning

Y para terminar, material de nuestro país… la inigualable Najwa con su disco Walkabout. Dentro encierra quizá una de sus canciones más conocidas por el público general, como pudo ser Capable, por la que muchos la llegarían a conocer allá por la época de Supermodelo 2006, programa de televisión del que fue banda sonora. Este álbum yo lo concibo como una experiencia que va más allá de todo, consiguiendo desconectar de todos los problemas siempre que lo escucho. Hay discos que te recuerdan a una época, lugar físico o persona en concreto… Este no, este me traslada a ese lugar intangible dentro de nosotros de suprema belleza donde todo está en calma.

Highlights: So Often, Being Safe, Le tien, le mien, Being Safe, I’ll Wait For Us

¿Cuáles son los vuestros?