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Esta semana no pasará a la historia como la mejor de mi vida, desde luego. Pero aun queda el fin de semana para levantar el ánimo. Además, terminamos el viernes con una de las mejores noticias que he tenido últimamente, y eso debe ser una señal de que hay cambio de ciclo y todo va a empezar a ir bien.

Con el buen tiempo, vuelven los eventos y celebraciones a la ciudad. Aperturas, aniversarios, presentaciones… las agencias empiezan a abarrotar los correos electrónicos. Sin ir más lejos, ayer nos tocó correr de un lado para otro, teniéndonos que dejar fuera del planning la presentación de Aurevoircinderella for JC & Rabaneda en la tienda de Jeffrey Campbell en el Born. Me cuentan que fue un éxito, aunque era de esperar, hablamos de uno de los talentos con mayor proyección en el diseño español.

Mientras esto ocurría, nosotros nos pasamos a la inauguración de la nueva tienda de Scotch&Soda en Barcelona, donde Ari de Good2b ponía música con mucho tino. Tienen muy buena pinta los diseños de la marca, habrá que pasarse por la tienda a recoger nuestro regalo y poder estudiarlos con más tranquilidad. De allí, junto a Mayka de LujosaBarcelona, Jaume de Neomoda y Esther Gómez de Runway, fui a la presentación de ‘The gin cabinet’, un minibar que han creado los diseñadores de Ailanto para la marca de ginebras London Nº1, basándose en la última colección que presentaron en MBFWM. Una velada llena de amigos, risas, arte y gintonics.

Repasando las fotos de ayer en mi Iphone,  me he dado cuenta de que tengo una enfermedad con fotografiar cada momento e instante destacable de mi vida, y casi siempre, compartirlo en RR.SS e Instagram (@Franchejo). Así que he decidido dedicarle esta entrada a diez momentos y objetos especiales, que repetiré de vez en cuando para que conozcáis un poco mejor lo que me rodea.

1. Una de mis fotos favoritas. No tendrá el mejor encuadre, ni la suficiente claridad, y evidentemente no salgo especialmente favorecido. Pero me trae muy buenos recuerdos (las primeras horas del 2012) y sale una persona muy especial conmigo.

2. Las hamburguesas de Kiosko, en Barcelona. Se han convertido en imprescindible siempre que viene alguien a la ciudad. Precios moderados y calidad superior. Un lugar original, donde a mi gusto, podrás probar las mejores hamburguesas de la ciudad condal.

3.  Atardecer catalán desde mi mesa de trabajo. Según va cayendo la tarde, vas cerrando pequeños detalles de los siguientes números de Must, las vistas desde mi lugar de trabajo van mejorando hasta encontrarme con esta estampa maravillosa.

4. Los naúticos y los zapatos/zapatillas en general. Este fue mi último capricho, en rojo, marino y blanco de Zara. Perfectos para los días de playa, con un mojito en la mano y el último hit de Paulina Rubio sonando en el chiringuito.

5. Las visitas de los chicos de Auryn a Barcelona. Porque el trabajo y la diversión no están reñidos, y porque cada vez que todo el equipo se reúne, acabamos teniendo anécdotas e historias para editar varios libros.

6. Lavarlas, cortarlas y ponerlas en un bol. Azúcar por encima y a ser feliz. Nada mejor del verano que un bol enorme de fresas, muy rojitas y dulces.

7. Mi madre. Un must know en toda regla. Llamarla para comentar la última gala de Gran Hermano, sus últimas compras, la receta de pollo al horno o cotilleos familiares. Cualquier excusa es buena. ¡No dejéis de llamar a vuestras madres!

8. La nueva campaña de Desperados, #RaptoDesperados. Te llega una caja a casa con un cerrojo y un teléfono. Llamas, te dan un código y consigues abrirlo. Y te dicen que ésto es solo el principio de la aventura. ¿Puede ser mejor? Vivo con el miedo a que cualquier día aparezcan en mi casa y me rapten, porque la campaña dicen que dará mucho que hablar… #Nervios

9. El viaje a Cuenca con Solán de Cabras de hace casi tres semanas sigue dando coletazos. Prometo que cuando pase esta semana de locura contaré tranquilamente todas las cosas que vivimos allí. Gracias a Aribradshaw, que ha rescatado su cámara y subido las fotos a Facebook, he vuelto a recordar momento tan divertidos como éste, posterior a la visita a la fábrica de embotellamiento de Solán.

10. Las vistas de Montjuic desde las Arenas. Para mi, una de las mejores de esta ciudad que me está acogiendo durante unos meses, que lamentablemente, empiezan a tocar su fin. Recomendable y obligada visita a la ciudad para todos aquellos que lamentablemente nunca podáis disfrutar la experiencia de vivir aquí.

Lucha de gigantes

Una tarde lluviosa de domingo astromántico. Una noche anterior extraña. Una de tus canciones favoritas sonando en los altavoces. Olor a incienso y a velas de naranja. Y al jabón que te compraba tu madre cuando eras pequeño. El agua cayendo sobre tu cuerpo. Y el tiempo parándose por un momento…

Son días de bienvenidas por estos lares. Tenemos por aquí a Magi Torras y Mr. Bristow, director y director de arte y diseño, respectivamente, de Must! Magazine, este proyecto que cumple tres años de vida, siempre repleto de millones de ilusiones y del esfuerzo de un equipo al que nunca podré agradecer suficiente su trabajo.

Ellos me han dado la respuesta, la clave que necesitaba, para explicar lo que sentía un domingo como éste:

‘He comprobado en mi propia piel que si necesitas saber algo, tienes que preguntar’
(Mr. Bristow)

‘El amor es otra cosa. Es alguien que llegue y te haga sentir endiabladamente incoherente. Que te empuje a hacer cosas de las que jamás te creíste capaz y arrastre de un sólo golpe con todos tus principios, tus valores, tus “yo nunca” y tus “yo qué va”’
(Magi Torras)

Es difícil pensar en cuantas cosas dejamos pasar por no preguntar. Porque el miedo nos paraliza ¿Cuántas oportunidades se escapan cada vez que dejamos de preguntar una cosa?  ¡Qué difícil ser sinceros y francos! Nos cuesta mostrarnos tal como somos, decir: este soy yo y éstas son mis circunstancias (Me gustas, te odio, las cosas no se hacen así, me haces sentir mal, te quiero besar, prometiste que me llamarías…). Y por el camino, mientras acumulamos demonios y quebraderos de cabezas, vamos perdiendo oportunidades, personas, momentos y opciones… A principios del 2012 prometí que me quitaría las vergüenzas, y aprendería a decir las cosas como vienen. Pero como tantas otras promesas de fin de ciclo, se quedaron enterradas junto a esa botella de ginebra que logré terminarme a duras penas.

Y en el camino, también, sigo enamorándome en cada esquina. En cada parada de metro me dejo un amor. Y en cada destino una promesa. En cada clase que piso, en cada bar que cierro. Ese chico que llevaba una camisa a cuadros y simplemente compraba el pan. Aquel hombre rapado que tomaba café en el Starbucks de Paseo de Gracia. El del pelo largo que hizo mi último viaje Madrid-Barcelona sentado frente a mí en el AVE. Amores de segundos, de minutos, de horas… Pero nadie que arrastre mis principios, mis valores, mis “yo nunca” y mis “yo qué va”. O quizás todos, porque nunca he sabido ponerle límites al amor verdadero y al amor pasajero. Siempre tengo la sensación de que todos se quedarán. Aquel rapado me invitará al café. El de la camisa a cuadros me pedirá el teléfono. Y el del pelo largo me dará un beso desprevenido, cargado de maletas y cosas que vivir juntos. Pero nunca existe un mañana. Me he acostumbrado demasiado a los adioses y ya no recuerdo a qué saben los ‘hasta luego’. Me da miedo la enormidad donde nadie oye mi voz…

Para ser conductor de primera, acelera, acelera

Perdonad la ausencia, pero lo que iba a ser una miniescapada a Madrid, se convirtió en unas megavacaciones para disfrutar de nuevo de mi ciudad, esa ciudad que nunca duerme. Culpa de ello también la tuvo Solán de Cabras, que me invitaron a un viaje a conocer las raíces de la marca en Cuenca, que os contaré otro día más tranquilamente.

Justo antes de hacer mis maletas dirección la capital, tuve la suerte de que Rosa Varona de Equipo Singular, me contactase para acudir al evento ‘La ruta de las estrellas‘ donde se presentaba el nuevo Seat Ibiza. A pesar de encontrarnos en un momento donde las marcas no paran de programar y agendar eventos a tutiplén, muchos de ellos escasos de originalidad e interés, Seat proponía pasar una jornada diferente con ellos: drive test, música en directo, cocina de autor… Pero vamos por partes:

La localización, es cierto, pillaba un poco a desmano. Yo que soy ‘casi nuevo’ en esta ciudad, temía haber quedado en Mordor y tener que pelear con hobbits y elfos para llegar hasta mi Seat Ibiza. Después de comprobar el mapa, y realizar el viaje, me di cuenta que había tardado 8 minutos desde el mismo centro de Barcelona. Conclusión: amigos, no saquen conclusiones demasiado rápido.

El lugar donde realizaríamos el primer encuentro, con desayuno incluido, y la comida posterior era el Hotel Abac, uno de los más prestigiosos de la ciudad condal.  El enclave era estupendo, la verdad. Siempre se agradece que las agencias innoven a la hora de seleccionar las localizaciones, y no tiren de agenda recurriendo a los típicos hoteles a los que accede todo el mundo.

Tras una -muy breve- presentación del nuevo modelo (donde han introducido cambios bastantes vistosos como los faros delanteros o la capacidad de la guantera), nos explicaron en que consistiría el drive test: haríamos dos rutas de coches, durante aproximadamente una hora, conduciendo personalmente uno de los nuevos modelos. ¡OMFG! Llevaba meses sin coger un coche, todo apuntaba a que me marcaría un Farruquito y sería mi fin como periodista serio y respetado. No había problema: nunca he sido ni serio, ni respetado. Así que ese punto lo habíamos superado.

Tras rellenar papeleo variado (en ese momento realmente lo que quería rellenar era mi testamento), nos pusimos manos a la obra. Como veis en la foto superior, donde tengo cara de ‘me voy a hacer el interesante que nos están haciendo una foto, tía’, iba acompañado por Anna Martín, del blog AddictSmile, que prometo que eligió libremente acompañarme, pese a las posibles consecuencias físicas y psicológicas.

Como era de esperar, y pese a que nos perdimos durante un rato, la experiencia fue perfecta. Yo, que sé tanto de coches como de física cuántica, he de reconocer que me sentí muy cómodo conduciéndolo, y que a los pocos minutos ya me sentía como en mi propio coche. Además, cabe destacar que nos tocó un modelo rojo, que es un color que a mi, desde que era pequeño y versionaba a las Spice Girls, me ha sentado muy bien.

Parte de la experiencia del test drive tenía un componente musical: una de las dos bandas elegidas para la ocasión (Chinese Christmas Cards o Cut Your Hair) se iría rotando por las partes traseras de los coches (vamos, lo que he ido haciendo yo durante muchos años a las 6 de la mañana) para tocar (¿veis?) en directo (la cosa va bien) algunas de sus canciones. En nuestro caso fueron los chicos de Cut Your Hair los que pusieron la banda sonora a una hora y pico de ruta por el centro de Barcelona.

Nadie dijo que fuera fácil cantar dentro de un coche, y como veis, tuvimos que recurrir al efecto lata de sardinas (con mástiles de guitarra saliendo por la ventana) para que pudieran amenizarnos el viaje. En la foto, podéis ver sus caras, mezcla de ‘Me estoy clavando la guitarra en el paquete’ con ‘vamos con un conductor temerario’. A pesar de todo, incluso de que cuando nos perdimos, ellos iban con nosotros, volvimos sanos y salvos al Hotel Abac para empezar la última parte de la experiencia.

Tras compartir la experiencia con el resto de compañeros allí presentes, pasamos uno de los salones del hotel para disfrutar de la cocina, premiada con 2 estrellas Michelin, junto a parte del equipo directivo de Seat España. Se agradece que estuvieran allí con nosotros, escuchasen nuestras historias y trayectorias (y problemas) como medios online, y se involucrasen directamente en el evento. Hubo un muy buen feedback y espero que podamos compartir muy pronto situaciones parecidas.

¿Qué deciros de la cocina del Hotel Abac? Por mucho que os intente explicar, solo podréis entenderlo reservando mesa y disfrutando de uno de los 10 mejores restaurantes de hotel según El País. Con Jordi Cruz (el cocinero, no el artemaníaco) a los fogones, pudimos disfrutar de un menú a la altura de la experiencia Seat:

Entrante 1: Mojito (una versión del clásico cóctel, donde había que seguir instrucciones para sacarle el máximo sabor)

Entrante 2: Falsa esfera de huevo con trufa, Parmentier de patata y rúcula

Primero: Lubina salvaje con percebes, hinojo, tomates, guiso de patata con hongos y piel de naranja

Segundo: Paletilla de cabrito en dos cocciones con setas, crema de ajos asados a la mantequilla y espumoso de manzana a la sidra.

Y por fin, ¡el postre!: Belga ale: La texturas de chocolate con café, regaliz, cacao, aceitunas negras y toffee.

Como podéis ver, ¡no nos quedamos con hambre! Porque a pesar de ser un referente de cocina de autor, donde muchas veces ocupan más los nombres que los propios platos, nos encontramos ante creaciones estupendas y buenas cantidades. Todo un placer para la vista y el gusto. Tras el café, tuve que salir corriendo porque me esperaba otro evento, literalmente, al otro lado de la ciudad.

El evento tiene una calificación de SOBRESALIENTE por la originalidad, el trato y la perfecta organización.

Todas mis palabras

¡Hola!

Por fin estamos por aquí también. Después de varios blogs abiertos, que cumplieron en su momento su excelente cometido, estreno nueva etapa con este I’m yours, que lleva el mismo nombre que mi columna mensual en Must! Magazine, uno de mis motores vitales, el proyecto al que llevo dedicado casi tres años, este último de manera intensiva y exclusiva.

¿Qué vamos a encontrar por aquí? Nunca he estado a favor de poner límites a nada, así que esta ventana os contará lo que pasa por mi cabeza, habitualmente desordenada y desorientada, pero siempre de la forma más sincera posible: un disco que me sorprenda, un concierto que me entusiasme, una película que me haga llorar, un evento en el que haya disfrutado, un viaje inolvidable… Todas mis palabras.

(Ni por todo el té de China, ni aunque te cante esta canción ni recorra la Argentina, o te dé mi corazón, ni aunque escriba para ti mil canciones más de amor, ya no sé que puedo hacer, si hasta me quedé sin voz…)