#MusicReview: Spector, un debut más que decente con ‘Enjoy it while it lasts’
Llevamos oyendo sonar el nombre de Spector muy fuerte desde el año pasado, de hecho se han convertido en los niños bonitos de la todopoderosa NME, que ya en 2011 los incluyó en su “Cool List” para este año. Con una presentación en sociedad basada en el goteo de singles desde Abril del pasado año para crear expectación -que tan bien ha funcionado a otros artistas como Lana del Rey- ha conseguido que fuéramos muchos los que esperábamos la salida de su álbum debut titulado Enjoy it while it lasts como agua de Mayo, y la verdad es que no han decepcionado.
Y es que el grupo londinense ha sabido moverse a la perfección, creando una imagen de grupo realmente sólida y cuidando la puesta en escena o su vestuario al milímetro, quizá guiados por su carismático líder Fred Macpherson -en cuyo currículum encontramos algunas bandas indie, trabajos como presentador para MTV o ex novio de la it-girl Peaches Geldorf y que fue descrito por NME como “la VICE magazine hecha persona-, consiguiendo no solo hacerse un hueco entre los más importantes medios de opinión musicales, sino ganarse un lugar en el tour de Florence and the Machine o una actuación en el programa americano Later with Joos Holland antes de sacar su disco debut. Ya en su directo -pudimos asistir a su primer concierto en la península en el FIB 2012- se puede observar que las habilidades de Macpherson no solo pasan por ser un muy buen cantante sino un excelente showman, de esos que generan por igual sentimientos de amor y de odio y que tanto se prodigan en el pop británico.
Pero vayamos a lo musical, el 13 de Agosto salía a la venta Enjoy it while it lasts, un disco con el que han conseguido encontrar un punto casi intermedio entre el indie de la primera mitad de la década del 2000 -en la que The Strokes, The Killers o Franz Ferdinand dominaban la escena- y el britpop de Pulp o Roxy Music. El resultado es un trabajo con el que quedarse quieto no será una opción y cuya mayoría de temas están destinados a convertirse en himnos para ser cantados a voz en grito por la multitud en sus directos como ocurre con el más que radiado Chevy Thunder; What you wanted, la joya del álbum en la que todo parece encajar a la perfección -y que puede recordarnos en ocasiones a los ya citados Pulp e incluso a The Strokes en sus mejores momentos-, o Celestine con los que probablemente sean los estribillos más potentes del disco y las letras más cuidadas junto con Twenty Nothing. Con esto llegamos a uno de los problemas que podemos achacar a Spector, unas letras excesivamente simples que caen en lo ridículo en ocasiones como ocurre en Friday Night, don’t ever let it end, que, pese a ser una canción que funcionará de maravilla en directo, no puedo dejar de pensar que habría encajado perfectamente en el Day and Age de The Killers sin que hubiéramos notado más que el cambio de voz. Y es que si antes decíamos que el álbum en general era una vuelta al indie de principios de 2000, es probablemente con los de Brandon Flowers con los que más parecidos encontremos, sobre todo en el uso -que no abuso como les ocurre a los de Las Vegas últimamente- del sintetizador en canciones como True Love (For Now), la propia Chevy Thunder o Upset Boulevard (¿era esto lo que llevabais años intentado hacer, Kaiser Chiefs?).
El ritmo del disco baja con temas para cantar agarrado con los colegas como Lay Low y No Adventure, la prescindible Grey shirt and tie, Grim Reefer en la que la producción da un pequeño giro hacia el indie más folk -y en la que la voz de Fred puede recordar en ocasiones a la de James Blake, aunque reconozco que esto es una opinión muy personal e incluso osada- o la sencillisíma pero increíblemente efectiva Never fade away en las que la voz de Macpherson se llena de matices y de personalidad y consigue llenar el espacio con una producción sólida pero mucho más sobria que en el resto del álbum.
En definitiva, un álbum altamente recomendable, que cumple su cometido con creces, realmente fácil de escuchar y con la capacidad de llenar las pistas de baile y de convertir a Spector en una de las bandas más comentadas de 2012.


